El
fondo, azul purísima. La Virgen, nuestro
modelo, la madre de la familia de Nazaret, del
trabajo diario y el amor silencioso. La figura,
azul pavo, corazón de María. A todo
queremos darle forma, encasillarlo en una casilla,
todo estable, todo lógico,... y va, y se
rompe. Ella viene, toda Corazón y dice
que hay otra manera de hacer las cosas, que nos
dejemos de formalismos, que lo que necesitan las
personas no es Institución, sino Corazón.
Ella, María, toda Corazón, es la
que inspira el Centro, la que rompe la cuadrícula,
la que inspiró a Josefa los gestos y palabras
oportunas para dar el fruto que dió. |